Ingredientes:
- 200g de fresas frescas picadas
- 100g de azúcar blanca granulada
- 50ml de agua filtrada
- 10g de ácido cítrico en polvo
- 5g de ácido málico
- 2g de agar-agar
- 0.5g de sal fina
Instrucciones:
- En un cazo pequeño de fondo pesado, combina las fresas picadas con el azúcar y el agua. Cocina a fuego medio hasta que la fruta se deshaga y el almíbar adquiera un color intenso y se reduzca ligeramente.
- Espolvorea el agar-agar en forma de lluvia sobre la mezcla caliente. Remueve constantemente con varillas durante 2 minutos mientras mantienes un hervor suave para activar el gelificante.
- Retira el cazo del fuego y deja que la temperatura baje. Incorpora el ácido cítrico, el ácido málico y la pizca de sal. Mezcla bien hasta que los cristales se disuelvan por completo.
- Opcionalmente, procesa la mezcla con una batidora de mano para obtener una textura más fina y pasa por un tamiz. Vierte en un tarro de cristal esterilizado y deja enfriar para que tome consistencia.