Ingredientes:

  • 800g de sardinas frescas medianas (12-16 unidades)
  • 30g de sal gorda marina
  • 2 limones amarillos (uno en rodajas, uno para zumo)
  • 45ml de aceite de oliva virgen extra
  • 3 dientes de ajo
  • 1 manojo de perejil fresco
  • 5g de pimienta negra recién molida

Instrucciones:

  1. Lava las sardinas bajo un chorro de agua fría muy rápido y sécalas con papel absorbente una a una hasta que no quede rastro de humedad.
  2. Precalienta el horno a 220°C (425°F) con calor arriba y abajo.
  3. Cubre una placa de horno con papel de aluminio o papel vegetal. Esparce la mitad de la sal gorda sobre el papel.
  4. Coloca las sardinas alineadas, sin que se toquen entre ellas. Deben tener espacio para que el aire circule.
  5. Machaca en un mortero los ajos, el perejil picado, el aceite de oliva y el zumo de medio limón hasta formar una emulsión verde.
  6. Pincela generosamente cada sardina con el majado de ajo y perejil y añade la pimienta negra.
  7. Añade el resto de la sal gorda y la pimienta negra por encima. Coloca las rodajas del limón restante en los huecos entre los pescados.
  8. Hornea en la posición central durante 15 minutos hasta que la piel adquiera un matiz ocre metalizado.
  9. Saca la bandeja y deja descansar 2 minutos antes de moverlas. Esto asienta los jugos internos y facilita el servicio. Rocía inmediatamente con el zumo del segundo limón para potenciar los aromas.