Ingredientes:

  • 250 g de yogur griego natural (sin azúcar)
  • 100 ml de zumo de limón recién exprimido
  • 80 g de azúcar glass
  • 1 g de sal
  • 5 g de ralladura de limón
  • 2 ml de extracto de vainilla

Instrucciones:

  1. Verter el yogur griego, el zumo de limón y la sal en el vaso de la batidora. Triturar a velocidad media durante 30 segundos hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos. Nota: La sal ayuda a que el limón se sienta más brillante.
  2. Añadir el azúcar glass y el extracto de vainilla. Batir a potencia máxima durante 1 minuto hasta que la mezcla se vea espumosa y ligera.
  3. Incorporar la ralladura de limón mezclando brevemente con una espátula. Nota: No batas la ralladura en la licuadora porque se desintegra y pierde el color verde amarillo.
  4. Verter la preparación en un recipiente hermético y llevar al congelador inmediatamente.
  5. Esperar 45 minutos. Retirar el recipiente y batir vigorosamente con una espátula hasta romper los bordes congelados.
  6. Repetir el proceso de batido después de otros 45 minutos. Notarás que la mezcla ya no fluye como líquido, sino que empieza a tener cuerpo.
  7. Realizar el tercer y último batido a los 45 minutos finales. La textura debe verse firme pero maleable, similar a un helado suave.
  8. Dejar reposar una hora más sin batir para que termine de asentarse la estructura antes de servir.