Ingredientes:

  • 200 g de galletas tipo María
  • 80 g de mantequilla sin sal, derretida
  • 1 g de sal fina
  • 500 g de queso ricotta, escurrido
  • 150 g de azúcar blanca
  • 3 huevos grandes
  • 30 g de harina de trigo
  • 10 ml de extracto de vainilla
  • 5 g de ralladura de limón
  • 2 g de ralladura de naranja

Instrucciones:

  1. Triturar las galletas hasta obtener un polvo fino. Mezclar con la mantequilla derretida y la sal hasta obtener una consistencia de arena mojada.
  2. Presionar la mezcla firmemente en el fondo de un molde desmontable de 22 cm. Hornear la base a 180°C durante 8 minutos hasta que esté dorada y desprenda un olor tostado, luego dejar enfriar.
  3. En un bol amplio, batir la ricotta con el azúcar hasta que la mezcla esté homogénea y sin grumos.
  4. Añadir los huevos uno a uno, batiendo a velocidad baja para evitar incorporar aire excesivo. Nota: Si bates rápido, la tarta subirá demasiado y luego caerá.
  5. Incorporar la harina tamizada, el extracto de vainilla y las ralladuras de limón y naranja. Mezclar con espátula hasta obtener una crema.
  6. Verter el relleno sobre la base fría, alisar la superficie con una cuchara.
  7. Hornear a 160°C durante 50 minutos hasta que los bordes estén firmes y el centro ligeramente tembloroso.
  8. Retirar del horno y dejar enfriar a temperatura ambiente antes de meter al frío.
  9. Refrigerar un mínimo de 4 horas antes de desmoldar.