Ingredientes:
- 4 huevos grandes (L) a temperatura ambiente
- 120 g de azúcar blanca refinada
- 120 g de harina de repostería tamizada
- 1 pizca de sal marina
- 5 ml de esencia de vainilla pura
- 100 ml de agua
- 100 g de azúcar (para el almíbar)
- 20 ml de ron añejo o licor de naranja
- La piel de medio limón
- 600 ml de nata para montar (35% MG)
- 150 g de azúcar glass
- 500 g de fresas frescas, firmes y de color intenso
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C y engrasa tu molde.
- Bate los 4 huevos con los 120 g de azúcar y la esencia de vainilla. Hazlo durante 8-10 minutos hasta que la mezcla esté pálida, espesa y con punto de letra.
- Incorpora la harina tamizada con la sal. Hazlo en tres tandas usando movimientos envolventes de abajo hacia arriba.
- Hornea durante 25 minutos hasta que al insertar un palillo, este salga completamente seco.
- Enfría sobre una rejilla. No intentes cortarlo caliente o se desgarrará.
- Hierve el agua con el azúcar y la piel de limón durante 5 minutos. Añade el ron al final y deja enfriar.
- Monta la nata muy fría con el azúcar glass y la vainilla. Hazlo a velocidad media hasta que se formen picos firmes que mantengan su forma.
- Corta el bizcocho por la mitad horizontalmente con un cuchillo de sierra.
- Empapa la base con la mitad del almíbar usando el pincel.
- Cubre con una capa generosa de nata y distribuye las fresas troceadas por toda la superficie.
- Coloca la otra mitad del bizcocho, cala con el resto del almíbar y cubre toda la tarta con la nata restante, alisando con una espátula o dejando un aire rústico. Decorar con fresas enteras arriba.