Ingredientes:
- 2 tazas (473 ml) de café espresso fuerte recién hecho
- 2 cucharadas (30 ml) de licor de café (opcional, como Kahlúa o Amaretto)
- 6 huevos grandes, separados (yemas y claras)
- 3/4 taza (150 g) de azúcar granulada, dividida
- 1 libra (450 g) de queso mascarpone, a temperatura ambiente
- 1/4 taza (60 ml) de Marsala o vino dulce (opcional)
- 2 paquetes (24-30) de bizcochos de soletilla (savoiardi)
- Cacao en polvo sin azúcar, para espolvorear
Instrucciones:
- Prepara el café espresso y déjalo enfriar. Si usas licor, mézclalo con el café frío.
- Bate las yemas de huevo con la mitad del azúcar (1/2 taza o 100g) hasta que estén pálidas y espesas. Incorpora el Marsala (si lo usas).
- Añade el queso mascarpone a la mezcla de yemas y bate a velocidad baja hasta que esté suave y cremoso. ¡Cuidado de no sobre-batir!
- En otro bowl, bate las claras de huevo con el resto del azúcar (1/4 taza o 50g) hasta formar picos firmes y brillantes (merengue).
- Incorpora suavemente el merengue a la mezcla de mascarpone en dos o tres tandas, con movimientos envolventes. ¡Queremos que quede aireado!
- Sumerge rápidamente los bizcochos de soletilla en el café, uno por uno, y colócalos en el fondo de la fuente, cubriendo toda la superficie. No los satures demasiado, ¡se pondrán blandos!
- Extiende la mitad de la crema de mascarpone sobre la capa de bizcochos.
- Repite las capas de bizcochos empapados en café y crema de mascarpone.
- Cubre el tiramisú con film transparente y refrigéralo durante al menos 4 horas (idealmente durante la noche) para que los sabores se desarrollen.
- Justo antes de servir, espolvorea generosamente con cacao en polvo.