Ingredientes:
- 1 taza (240 ml) de café fuerte preparado, enfriado (el espresso italiano es perfecto!)
- 2 cucharadas (30 ml) de ron oscuro o vino Marsala (opcional, pero añade un sabor bel!)
- 1 cucharada (15 g) de azúcar granulada
- 6 yemas de huevo grandes
- ¾ taza (150 g) de azúcar granulada
- 1 libra (450 g) de queso mascarpone, a temperatura ambiente
- 1 ½ tazas (360 ml) de crema batida, fría
- Aproximadamente 24 bizcochos de soletilla (savoiardi)
- Cacao en polvo sin azúcar, para espolvorear
Instrucciones:
- Prepare el jarabe de café: Combine el café enfriado, el ron (o Marsala) y el azúcar en un plato poco profundo. Revuelva hasta que el azúcar se disuelva.
- Haga la crema de mascarpone: Bata las yemas de huevo y el azúcar en un baño maría (o un recipiente resistente al calor sobre agua hirviendo a fuego lento) hasta que estén pálidas y espesas, como una cinta, durante unos 5-7 minutos. No deje de batir, o terminará con huevos revueltos!
- Retire del fuego y deje enfriar ligeramente.
- Bata gradualmente el queso mascarpone hasta que quede suave y cremoso.
- En un tazón aparte, bata la crema espesa hasta que se formen picos rígidos.
- Incorpore suavemente la crema batida a la mezcla de mascarpone hasta que estén combinados. Tenga cuidado de no mezclar demasiado!
- Ensamble el Tiramisu: Sumerja rápidamente cada bizcocho de soletilla en el jarabe de café. No los empape, o se ablandarán!
- Coloque una capa de bizcochos de soletilla empapados en el fondo de su plato.
- Extienda la mitad de la crema de mascarpone uniformemente sobre los bizcochos de soletilla.
- Repita con otra capa de bizcochos de soletilla empapados y la crema de mascarpone restante.
- Refrigere: Cubra y refrigere durante al menos 2-4 horas (o durante la noche) para permitir que los sabores se mezclen.
- Sirva: Espolvoree con cacao en polvo justo antes de servir. Et voilà! (Ahí lo tiene!)