Ingredientes:

  • 350g de harina de repostería (baja en proteína)
  • 300g de azúcar blanca refinada
  • 250g de mantequilla sin sal (dividida: 150g para bizcocho, 100g para frosting)
  • 50ml de aceite de girasol
  • 4 unidades de huevos grandes
  • 200ml de leche entera
  • 12g de polvo de hornear
  • 10ml de extracto de vainilla pura
  • 3g de sal fina
  • 400g de queso crema tipo Philadelphia (frío)
  • 200g de azúcar glass tamizada

Instrucciones:

  1. Precalienta tu horno a 180°C. Nota: Un horno frío hará que la torta no suba correctamente.
  2. Tamiza los 350g de harina con los 12g de polvo de hornear y los 3g de sal.
  3. En un bol amplio, bate los 150g de mantequilla (pomada) con los 300g de azúcar. Bate hasta que la mezcla esté pálida y esponjosa.
  4. Añade los 50ml de aceite de girasol en un hilo constante sin dejar de batir.
  5. Incorpora los 4 huevos uno a uno. Nota: No añadas el siguiente hasta que el anterior esté integrado.
  6. Vierte los 10ml de vainilla y mezcla suavemente.
  7. Agrega un tercio de la harina tamizada y mezcla a velocidad baja.
  8. Vierte la mitad de los 200ml de leche entera.
  9. Repite el proceso con otro tercio de harina, el resto de la leche y finaliza con la harina restante. No sobrebatas, solo hasta que no veas rastros blancos.
  10. Vierte la masa en el molde preparado.
  11. Hornea durante 35 minutos o hasta que al insertar un palillo, este salga limpio.
  12. Deja enfriar en el molde 10 minutos y luego traspasa a una rejilla. Es vital que esté totalmente frío antes de decorar.
  13. Para el frosting: bate los 100g de mantequilla restante con los 200g de azúcar glass hasta que esté blanco. Añade los 400g de queso crema frío y bate solo lo justo para integrar.