Ingredientes:

  • 1 kg de patatas Yukon Gold o Russet, peladas y en rodajas finas
  • 1 cebolla amarilla grande, en rodajas finas
  • 250-300 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 6 huevos grandes
  • Sal al gusto

Instrucciones:

  1. En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-bajo. Añade las patatas y la cebolla, asegurándote de que estén sumergidas en aceite. Cocina suavemente, removiendo ocasionalmente, hasta que las patatas estén muy tiernas y las cebollas translúcidas (unos 25 minutos).
  2. Retira las patatas y la cebolla de la sartén con una espumadera, permitiendo que el exceso de aceite vuelva a la sartén. Coloca las patatas y la cebolla en un bol grande y deja que se enfríen ligeramente.
  3. En un bol aparte, bate los huevos con una pizca de sal hasta que estén ligeros y espumosos.
  4. Vierte los huevos batidos sobre las patatas y la cebolla enfriadas. Mezcla suavemente para combinar. Deja reposar la mezcla durante al menos 10 minutos. Esto permite que las patatas absorban el huevo.
  5. Limpia la sartén, dejando una cucharada o dos de aceite. Calienta a fuego medio. Vierte la mezcla de patata y huevo en la sartén y cocina durante 5-7 minutos, hasta que la parte inferior esté cuajada y dorada.
  6. Coloca un plato llano o una espátula sobre la sartén y da la vuelta a la tortilla con cuidado sobre el plato.
  7. Desliza la tortilla de nuevo en la sartén y cocina durante otros 3-5 minutos, hasta que el segundo lado esté cuajado. Cocina más tiempo para una textura 'bien hecha', menos para una 'poco hecha'.
  8. Desliza la tortilla en un plato de servir. Sirve caliente o a temperatura ambiente.