Ingredientes:

  • 500 g de calabacín rallado
  • 10 g de sal fina
  • 50 g de cebolla blanca finamente picada
  • 2 g de ajo en polvo
  • 60 g de harina de trigo
  • 2 huevos grandes
  • 40 g de queso parmesano rallado
  • 5 g de levadura química
  • 2 g de pimienta negra molida
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Ralla el calabacín y ponlo en un colador. Esparce los 10 g de sal y mezcla bien.
  2. Deja reposar 10 minutos hasta que veas que el fondo del colador gotea constantemente. Nota: La sal está sacando el agua interior.
  3. Estruja el calabacín con las manos o un paño con fuerza hasta que ya no salga líquido.
  4. En un bol, mezcla el calabacín seco con la cebolla picada y el ajo en polvo.
  5. Añade los 2 huevos batidos y mezcla.
  6. Incorpora la harina, la levadura, el parmesano y la pimienta. Mezcla solo hasta integrar sin batir en exceso.
  7. Calienta los 30 ml de aceite en la sartén a fuego medio alto hasta que el aceite brille y se mueva fluido.
  8. Forma porciones de 1 cm de grosor y aplástalas ligeramente.
  9. Cocina de 3 a 4 minutos por lado hasta que tengan un color dorado caoba.
  10. Pásalas inmediatamente a papel de cocina absorbente.