Guisantes Con Jamón: Receta Casera
- Tiempo: Activo 5 min, Pasivo 15 min, Total 20 min
- Sabor/Textura: Dulce salado con una salsa aterciopelada que envuelve cada grano.
- Perfecto para: Una cena rápida entre semana o un primer plato reconfortante.
Tabla de contenidos
- Prepara unos guisantes con jamón de mercado con este truco casero
- El Secreto del Éxito en la Textura de la Salsa
- Análisis de Componentes y su Función Culinaria
- Lo que vas a necesitar para cocinar
- Herramientas Indispensables en tu Cocina
- Guía para Cocinar Paso a Paso
- Soluciones rápidas para tus guisantes con jamón
- Ajustes de Cantidad y Porciones
- Mitos sobre el cocinado de legumbres verdes
- Guía de Almacenamiento y Recalentado
- Cómo Servir y Disfrutar de tu Plato
- Muy Alto en Sodio
- Preguntas Frecuentes sobre Guisantes con Jamón
- 📝 Tarjeta de receta
Prepara unos guisantes con jamón de mercado con este truco casero
Entrar en la cocina y que te reciba ese aroma del jamón saltando en el aceite caliente con un poco de cebolla es, para mí, el resumen de la felicidad doméstica.
Recuerdo que la primera vez que intenté hacer este plato, terminé con una especie de sopa aguada donde los guisantes flotaban tristes y el jamón estaba duro como una piedra.
Fue un desastre total, pero de esos errores aprendí que el secreto no está en el agua, sino en el sofrito y en el respeto a los tiempos de cada ingrediente.
Hoy te escribo como si estuviéramos tomando un café mientras vigilamos la sartén. No busco que hagas una receta de manual, sino que sientas el "chup chup" y entiendas por qué el pimentón tiene que entrar en el último segundo para no amargar.
Esta receta es de esas que te salvan la vida un martes cualquiera cuando llegas cansado, pero quieres comer algo que sepa a casa, a verdad y a mercado.
He perfeccionado este método usando ingredientes básicos que todos tenemos en la despensa, priorizando siempre la calidad del producto. Si puedes conseguir unos guisantes frescos, el plato será sublime, pero si usas unos buenos guisantes congelados, te aseguro que con los trucos que te voy a dar, nadie notará la diferencia.
Vamos a ensuciarnos un poco las manos porque esto va a quedar de cine.
El Secreto del Éxito en la Textura de la Salsa
Para que este plato pase de ser una guarnición aburrida a un plato principal estelar, necesitamos entender un par de cosas que pasan dentro de tu sartén. No es solo echar cosas al fuego, es gestionar la humedad y los sabores para que todo encaje.
- Gelatinización controlada: Al añadir la cucharadita de harina de trigo al sofrito, creamos una base que espesará el caldo de verduras, evitando que el plato quede aguado y permitiendo que la salsa "abrace" a los guisantes.
- Desglaseado aromático: El uso del vino blanco seco sirve para despegar los azúcares caramelizados de la cebolla y el jamón (la famosa reacción de Maillard) del fondo de la sartén, integrando esa potencia de sabor en la salsa final.
- Osmosis y Sabor: Cocinar el jamón brevemente antes que los guisantes permite que su grasa se funda y perfume el aceite, que luego será absorbido por la piel porosa de la legumbre.
| Método de Cocción | Tiempo Total | Textura Resultante | Nivel de Dificultad |
|---|---|---|---|
| Clásico (Sartén) | 20 minutos | Aterciopelada y melosa | Bajo |
| Rápido (Olla Exprés) | 8 minutos | Firme pero menos ligada | Muy bajo |
| Tradicional (Fresco) | 45 minutos | Explosión de dulzor | Medio |
Si buscas un resultado rápido, la sartén sigue siendo la reina porque te permite controlar el punto exacto de la salsa. En la olla a presión se gana tiempo, pero se pierde esa capacidad de ajustar el espesor al final.
Por eso, para estos guisantes con jamón, siempre recomiendo el fuego medio y la paciencia de un buen sofrito.
Análisis de Componentes y su Función Culinaria
Cada elemento en esta receta tiene una misión específica. No subestimes la cebolla picada finamente; es la que aporta el cuerpo y la dulzura que equilibra el salitre del jamón serrano.
| Ingrediente | Papel Científico | Secreto del Chef |
|---|---|---|
| Guisantes | Aportan almidón y fibra | Añádelos sin descongelar para mantener su color verde vibrante. |
| Jamón Serrano | Grasa y umami | No lo dejes freír demasiado o se volverá excesivamente salado. |
| Pimentón de la Vera | Aroma volátil | Agrégalo siempre con el fuego bajo para que no se queme ni amargue. |
| Vino Blanco | Acidez equilibrante | Usa uno que te beberías; el vino malo solo aporta acidez metálica. |
Es fascinante cómo algo tan sencillo como 250ml de caldo de verduras puede transformar una verdura salteada en un guiso elegante. La clave está en la proporción: queremos hidratar, no inundar.
Lo que vas a necesitar para cocinar
Para esta receta de guisantes con jamón, he seleccionado ingredientes que maximizan el sabor sin disparar el presupuesto. Recuerda que si el jamón es de buena calidad, el plato sube tres escalones de golpe.
- 500g de guisantes verdes: Pueden ser frescos o congelados. ¿Por qué estos? Los congelados se recogen en su punto óptimo de maduración y mantienen nutrientes. (Sustituto: Habitas baby para un toque más gourmet).
- 150g de jamón serrano: Cortado en dados pequeños. ¿Por qué estos? Aporta el punto de sal y la grasa necesaria para el sofrito. (Sustituto: Panceta curada o bacon ahumado).
- 1 cebolla blanca mediana: Picada muy fina. ¿Por qué esta? Se deshace en la cocción creando una salsa espesa. (Sustituto: Chalotas para un sabor más suave).
- 2 dientes de ajo: Laminados. ¿Por qué estos? El ajo frito da una base aromática indispensable. (Sustituto: Ajo en polvo, aunque pierde la textura crocante).
- 1 cucharadita de harina de trigo: Para ligar. ¿Por qué esta? Actúa como espesante instantáneo al contacto con el líquido. (Sustituto: Almidón de maíz si buscas una opción sin gluten).
- 50ml de vino blanco seco: Tipo Montilla Moriles o similar.
- 250ml de caldo de verduras: Preferiblemente casero o de bajo sodio.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra: La base de cualquier buen sofrito español.
- 1 pizca de pimentón de la Vera dulce: El toque ahumado final.
Consejo del Chef: Si tienes unos restos de jamón cerca del hueso, puedes infusionar el caldo de verduras con ellos unos 10 minutos antes de empezar. El sabor resultante será de otro planeta, muy parecido al que logramos en nuestra Caldereta de Cordero receta.
Herramientas Indispensables en tu Cocina
No necesitas tecnología de la NASA para este plato, pero sí un par de elementos que te faciliten la vida. Yo siempre prefiero una sartén amplia con bordes altos para poder remover sin que los guisantes salgan volando.
- Sartén antiadherente de 28cm: Espacio suficiente para que la humedad se evapore correctamente.
- Cuchillo de chef afilado: Para que la cebolla sea un picadillo y no trozos irregulares.
- Cuchara de madera o espátula de silicona: Fundamental para no rayar la sartén y para "rascar" el fondo tras el vino.
- Jarra medidora: La precisión con el caldo es vital para no terminar con una sopa.
Guía para Cocinar Paso a Paso
Sigue estos pasos con atención a las señales visuales y aromáticas. Cocinar es observar, no solo seguir un reloj.
- Preparar el sofrito: Calienta las 2 cucharadas de aceite a fuego medio y añade la cebolla picada. Cocina durante 8 minutos hasta que esté translúcida y dorada.
- Aromatizar con ajo: Incorpora los ajos laminados a la sartén. Nota: Ponlos ahora para que no se quemen mientras la cebolla se ablanda.
- Dorar el jamón: Añade los 150g de jamón en dados y saltea 2 minutos hasta que la grasa del jamón se vuelva transparente.
- Tostar la harina: Espolvorea la cucharadita de harina sobre el sofrito y remueve bien durante 1 minuto. Nota: Esto quita el sabor a crudo de la harina y asegura el ligado.
- El toque de pimentón: Retira la sartén del fuego un segundo, añade el pimentón de la Vera, remueve y vuelve al fuego. Verás que el aceite se torna rojo intenso.
- Deglasar con vino: Vierte los 50ml de vino blanco y sube el fuego. Cocina 2 minutos hasta que el olor a alcohol desaparezca.
- Incorporar guisantes: Añade los 500g de guisantes directamente. Si son congelados, no hace falta pasarlos por agua.
- Añadir el líquido: Vierte los 250ml de caldo de verduras caliente. Esto evita cortar la cocción de los ingredientes.
- Cocción final: Baja el fuego a medio bajo y deja que todo hierva suavemente durante 10-12 minutos hasta que la salsa haya reducido y esté brillante.
- Reposo: Apaga el fuego y deja asentar el plato 2 minutos antes de servir. Nota: Los sabores se terminan de asentar y la salsa coge más cuerpo.
Soluciones rápidas para tus guisantes con jamón
Incluso en las recetas más sencillas pueden surgir imprevistos. Aquí te dejo cómo salvar el plato si algo no sale como esperabas. Si te sobran guisantes y jamón, por cierto, son el relleno ideal para nuestra Aperitivo de Hojaldre receta.
Los guisantes han quedado duros
Esto suele pasar si el caldo no estaba lo suficientemente caliente o si los guisantes eran algo viejos (en el caso de los frescos). La solución no es subir el fuego, sino añadir un chorrito más de caldo caliente y tapar la sartén para que el vapor termine de ablandarlos.
La salsa está demasiado líquida
Si después de los 12 minutos parece más una sopa, probablemente la harina no se integró bien o añadiste demasiado caldo. No te asustes. Sube el fuego a tope durante 2 minutos sin dejar de remover. La evaporación rápida espesará el conjunto en un abrir y cerrar de ojos.
| Problema | Causa Probable | Solución Inmediata |
|---|---|---|
| Plato excesivamente salado | Jamón muy curado o caldo con mucha sal | Añade una patata pequeña cocida para que absorba el exceso. |
| Salsa con grumos blancos | Harina añadida directamente al líquido frío | Pasa la salsa por un colador o bate una parte del guiso. |
| Guisantes de color pardo | Exceso de cocción o mucho pimentón | Reduce el tiempo de hervor y usa pimentón de calidad. |
Lista de comprobación para evitar errores: ✓ No añadas sal al principio; el jamón ya aporta mucha. Rectifica al final. ✓ Pica la cebolla muy pequeña para que se "funda" con la salsa.
✓ Asegúrate de que el vino hierva bien para que no quede un sabor ácido desagradable. ✓ Si usas guisantes frescos, dales un escaldado de 2 minutos antes de meterlos en la sartén. ✓ Usa siempre un caldo que esté al menos tibio para no estresar a la legumbre.
Ajustes de Cantidad y Porciones
Esta receta está calculada para 3 personas como plato único o 4 como guarnición generosa. Ajustar las cantidades es fácil si sigues estas reglas de oro.
Para reducir a la mitad (1-2 personas): Utiliza una sartén más pequeña para que el líquido no se evapore demasiado rápido. Reduce el tiempo de cocción unos 3 minutos, ya que hay menos masa térmica que calentar.
Usa solo medio diente de ajo para que no eclipse el sabor del guisante.
Para duplicar (6 raciones): No dobles el aceite linealmente; con 3 cucharadas será suficiente. El jamón sí puedes doblarlo, pero ten cuidado con la sal. Es mejor trabajar en una cazuela más profunda.
El tiempo de reducción del caldo puede aumentar unos 5-7 minutos debido al mayor volumen de líquido.
Si tienes invitados y quieres algo más contundente, añadir un huevo poché encima de cada ración es la forma más barata y espectacular de transformar este plato en una cena de lujo.
Mitos sobre el cocinado de legumbres verdes
Hay muchas historias de abuela que a veces nos complican más de lo que nos ayudan. Vamos a poner un poco de orden.
"Hay que añadir bicarbonato para mantener el color verde". Falso. El bicarbonato rompe las paredes celulares de los guisantes y los deja con una textura pastosa muy desagradable.
El secreto para un verde brillante es no sobrecocerlos y usar un medio ácido (como el vino blanco) con moderación.
"Los guisantes congelados son de peor calidad". Error. En la mayoría de los casos, los guisantes se congelan apenas unas horas después de ser recolectados, bloqueando sus azúcares naturales.
Los frescos, si llevan muchos días en la nevera, convierten ese azúcar en almidón y se vuelven harinosos.
Guía de Almacenamiento y Recalentado
Los guisantes con jamón son de esos platos que, curiosamente, ganan con unas horas de reposo. La salsa se asienta y los sabores se casan de forma más íntima.
- En la nevera: Aguantan perfectamente hasta 3 días en un recipiente hermético. La salsa se espesará bastante al enfriarse debido al almidón y la harina.
- En el congelador: Puedes congelarlos hasta 2 meses, aunque la textura del guisante puede volverse ligeramente más blanda al descongelar.
- Recalentado: No uses el microondas a máxima potencia porque los guisantes pueden "explotar" y el jamón se vuelve correoso. Lo mejor es ponerlos en una sartén con un par de cucharadas de agua o caldo y calentar a fuego suave, removiendo con cuidado.
- Aprovechamiento: Si te sobran, pícalos un poco y mézclalos con una bechamel espesa. Tendrás una base increíble para unas Croquetas de Jamón Cremosas receta con un toque verde espectacular.
Cómo Servir y Disfrutar de tu Plato
La presentación de los guisantes con jamón es puramente rústica, pero hay formas de hacer que luzca mejor en la mesa. A mí me gusta servirlos en cuencos de barro individuales que mantienen muy bien el calor.
Para darle un toque de textura extra, puedes freír unos dados de pan (costrones) en el último momento y esparcirlos por encima. El crujiente del pan con la melosidad de la salsa es una combinación ganadora.
Otra opción clásica es acompañar con un huevo frito con puntilla; cuando la yema se rompe y se mezcla con la salsa de los guisantes, se crea una emulsión que es, sencillamente, gloria bendita.
Si quieres una versión más ligera, tipo Guisantes con jamón y tomate, solo tienes que añadir dos cucharadas de tomate triturado justo después del jamón.
Y para los que buscan la receta de Guisantes con jamón y patata, añade unos dados de patata frita al final para que no se ablanden demasiado pero se impregnen de la salsa. ¡Buen provecho!
Muy Alto en Sodio
1166 mg de sodio por porción (51% del valor diario)
La Asociación Americana del Corazón recomienda un límite de aproximadamente 2,300 mg de sodio al día.
Consejos para Reducir el Sodio en tus Guisantes con Jamón
-
Caldo Bajo en Sodio-30%
Utiliza caldo de verduras casero o bajo en sodio en lugar del caldo de verduras regular. Comprueba las etiquetas y elige uno sin sal añadida.
-
Menos Jamón, Más Sabor-25%
Reduce la cantidad de jamón serrano a la mitad o sustitúyelo por una opción con menos sodio (como jamón cocido bajo en sodio) o incluso por otra proteína magra como pollo desmenuzado. Esto puede reducir significativamente el contenido de sodio.
-
Lava los Guisantes-10%
Si utilizas guisantes enlatados, enjuágalos bien bajo el agua corriente antes de añadirlos a la receta. Esto puede ayudar a eliminar parte del sodio añadido durante el proceso de enlatado.
-
Intensifica el Sabor-5%
Aumenta la cantidad de cebolla y ajo para realzar el sabor de los guisantes de forma natural, reduciendo la necesidad de sal.
-
Hierbas y Especias
Experimenta con hierbas frescas (perejil, hierbabuena) y especias (pimienta negra, ajo en polvo -no sal de ajo-) para dar sabor a tus guisantes sin añadir sodio. El pimentón de la Vera dulce es una excelente opción, pero explora otras.
Preguntas Frecuentes sobre Guisantes con Jamón
¿Es bueno cenar guisantes con jamón?
Sí, es una cena perfectamente aceptable y nutritiva. Aportan fibra de los guisantes y proteína del jamón, siendo un plato ligero pero saciante si se controla la cantidad de grasa del sofrito.
¿Cuáles son los ingredientes principales de los guisantes con jamón?
Guisantes, jamón serrano, cebolla, ajo, un poco de harina para ligar y caldo de verduras. El toque final suele ser pimentón de la Vera y un chorrito de vino blanco seco.
¿Cuánto tiempo hay que cocinar los guisantes para que queden tiernos?
Unos 10 a 12 minutos a fuego lento una vez añadido el caldo. Si utilizas guisantes frescos, es mejor escaldarlos dos minutos previamente para asegurar la ternura sin pasarlos demasiado.
¿Son buenos para la salud los guisantes y el jamón juntos?
Sí, ofrecen un buen balance nutricional. Los guisantes aportan vitaminas y fibra, mientras que el jamón da proteína de calidad; sin embargo, modera el consumo si sigues una dieta baja en sodio.
¿Por qué mi salsa de guisantes queda aguada y no se liga bien?
Probablemente no tostaste suficiente la harina o añadiste el caldo frío. Para ligar, debes incorporar la harina al sofrito y cocinarla un minuto antes de añadir cualquier líquido; si te pasa, sube el fuego y evapora un poco más.
¿Puedo usar guisantes congelados en lugar de frescos sin perder sabor?
Sí, los congelados son una excelente alternativa y a menudo conservan mejor su dulzor. No es necesario descongelarlos antes de añadirlos a la sartén; incorpóralos directamente para que mantengan mejor su estructura.
¿Cómo puedo enriquecer el sabor del caldo base sin añadir más sal?
Infusionando el caldo con el hueso del jamón o un trozo de panceta antes de empezar la receta. Esta técnica extrae sabor sin concentrar la sal de manera tan directa, similar al fondo que creamos para una buena base de marisco.
Guisantes Con Jamon Clasicos
Ingredientes:
Instrucciones:
Información nutricional:
| Calories | 370 kcal |
|---|---|
| Protein | 24.1 g |
| Fat | 15.2 g |
| Carbs | 30.8 g |
| Fiber | 9.2 g |
| Sugar | 6.5 g |
| Sodium | 1166 mg |